martes, 26 de octubre de 2010

Bloody Mary o Verónica

Esta leyenda urbana se hizo tremendamente popular a partir de 1988, con la publicación de “The Forbidden” (“Lo prohibido”), un relato de terror incluido en “The Books of blood V” (Libros sangrientos V) de Clive Barker. Más tarde, en 1992, Bernard Rose dirigió “Candyman” la versión cinematográfica de la historia.
Candyman, un espíritu maléfico, se manifiesta ante todo aquel que pronuncia su nombre cinco veces frente a un espejo, acabando con la vida de este de forma horrible.

Pero el origen de esta historia es mucho más antiguo. La tradición oral norteamericana se basa en la leyenda de Bloody Mary (Mary la Sangrienta) o Mary Worth. En España, esta leyenda urbana se extendió con el nombre de Verónica. También se conocen relatos con los nombres de Carolina o Micaela, e incluso, en algunos relatos, se trata de dos amigas o dos hermanas.

Como curiosidad histórica, hay que mencionar que Bloody Mary era el sobrenombre de la reina María I de Inglaterra, que debe su apodo a la salvaje represión que instauró contra los protestantes ingleses en un intento de restaurar el catolicismo. Algunos estudios apuntan a la figura de esta reina como origen de la historia.
En la versión más extendida de la leyenda, la historia comienza como la trágica muerte de una chica adolescente, que se produce durante una sesión de ouija, en la que se pretendía conocer detalles sobre los primeros amores o las futuras muertes de los participantes.

En todos los casos, su muerte es tan horrible que su espíritu queda atrapado entre el mundo de los vivos y el de los muertos, y sólo puede acceder a nuestro mundo a través de los espejos.

Sólo aparece cuando es invocada. Para ello, nos tenemos que situar frente al espejo y repetir varias veces su nombre (en ocasiones, cinco veces, otras, siete, nueve o trece). En muchos casos la leyenda dice que la invocación necesita elementos como libros, como la Biblia, o unas tijeras abiertas (todo ello dependiendo de la versión).

Lo que ocurre cuando ella aparece también depende de la versión que tengamos: en algunos casos, destroza la cara del invocante, en otros, provoca la locura, lo mata con alguna arma blanca que se encuentre cerca o, incluso, lo arrastra al interior del espejo dejándole atrapado allí.

Otras versiones de la leyenda asegura que tras repetir varias veces Hell Mary el espejo se vuelve rojo, y a la quinta vez, se puede ver el diablo.

En España, la invocación de Verónica tiene elementos diferentes, se realiza encendiendo dos velas y unas tijeras abiertas sobre el espejo, o cerca, mientras se repite su nombre cinco veces. Cuando Verónica aparece, coge las tijeras y te mata.

Espero que os haya gustado y ¡Feliz Halloween!


Un beso a todos


miércoles, 6 de octubre de 2010

Arcangel Gabriel, la Fuerza de Dios


Gabriel en hebreo significa la “Fuerza de Dios”. En el Islam es conocido bajo el nombre de Jibril. Es uno de los tres arcángeles principales, encargados de realizar misiones importantes encargadas por Dios, junto con Rafael y Miguel, en las religiones judía, cristiana e islámica. Su festividad es el 29 de Septiembre, día que también se celebra la festividad de Miguel y Rafael.

Gabriel es el ángel de la Anunciación, de la muerte y la resurrección, de la venganza y la compasión. Aunque su función más conocida es la de mensajero de Dios, donde nos revela la voluntad de nuestro Señor. Por ello recibe el apodo de “angélico mensajero”. Realizando esta función lleva a cabo la Anunciación de María y, en el Islam, le revela a Mahoma el Corán.

Se le representa comúnmente en su función de mensajero de Dios, son comunes las representaciones de Gabriel en la Anunciación o la revelación a Mahoma, aunque también es común que se le represente llevando un mensaje escrito en la mano.

Gabriel también es representado con un lirio en la mano, símbolo de la Virgen María, o con una trompeta, símbolo del Juicio Final.

Según la tradición hebrea, Gabriel es representado con 140 pares de alas.

En el día del Juicio Final será Gabriel el que tocará la trompeta que despertará a las almas de los muertos que descansan en sus tumbas.

En la Pseudoepígrafa, que contiene las visiones apocalípticas de varios profetas y visionarios, Gabriel Revela al profeta Ezra los Siete Caminos de la Divina Presencia. Estos son los caminos que un alma debe recorrer para poder llegar a Dios si finalmente es merecedor de ello. Estos caminos son los que atraviesan los Siete Cielos. Gabriel rige el Primer Cielo.

Según le revela Gabriel, el primer camino es terrible y fascinante. El segundo, es aterrador e indescriptible. El tercero, se trata de un infierno helado. El cuarto, es un camino que está marcado por escalofriantes batallas. En el quinto camino se produce una transformación: si el alma es justa comenzará a brillar; si es pecadora, se oscurecerá. En el sexto camino el alma justa es tan brillante como el sol. En el séptimo, Gabriel guía al alma justa al Gran Trono Divino, que está frente al Jardín del Edén y donde resplandece la Gloria de Dios.

En el tercer Libro de Enoch es Gabriel, y no Miguel, el que rige el fuego, y rige el Sexto Cielo en lugar del Primero.

En la tradición hebrea, Gabriel perdió el favor de Dios por no obedecer una orden de la manera en la que se le había ordenado. En aquel tiempo, Dios estaba furioso por los pecados del pueblo de Israel y, como castigo, ordenó a Gabriel que les enviara una lluvia d carbones de fuego sobre ellos y, luego, ayudará a los babilonios a destruir a los supervivientes del fuego divino.

Gabriel, lleno de compasión por Israel, escogió al ángel más ocioso del Cielo para que cumpliera la misión. El ángel se tomó tanto tiempo en reunir los carbones que estos se enfriaron antes de ser lanzados y no ocasionaron destrucción alguna. Por su parte, Gabriel convenció a los babilonios de no destruir al pueblo de Israel, de sólo obligarlos a emigrar.

Cuando Dios se dio cuenta de la jugada de Gabriel, lo llamó a su presencia, y tras recibir varios latigazos de fuego por su desobediencia, le ordenó permanecer detrás de la Cortina Sagrada que protege el Trono de Dios, es decir, fuera de la Corte Celestial. Durante sus 21 días de castigo, fue sustituido por Dubbiel, el regente del pueblo persa.

Durante este tiempo los judíos fueron cruelmente perseguidos por el pueblo persa. Pero Gabriel, que esperaba una oportunidad de ser restablecido en sus funciones, durante uno de los concilios celestiales, hizo una sugerencia tan brillante que fue restituido de inmediato a su posición frente al Trono del Señor. Dubbiel se convirtió más tarde en uno de los ángeles que se rebeló contra Dios.

Cuando una persona muere, Gabriel es enviado para llevarlo a descansar y buscar el perdón de sus pecados. También es él quien guía a los espíritus a la tierra durante cada encarnación. Es por ello que sabe cuando va a nacer un niño, hecho por el que fue escogido para anunciar a María su estado de buena esperanza, lo que le otorga el título de Ángel de la Anunciación.

Las mujeres que desean quedarse embarazadas le rezan a Gabriel para que se pueda producir el milagro, esto le otorga el título de Ángel de la esperanza. Tanto es así que, en la tradición hebrea, se cree que Gabriel instruye al niño en el vientre de su madre durante los nueve meses de embarazo.

Cuando una persona es desahuciada por la medicina, se pide a Gabriel para que interceda ante Dios y se pueda prolongar la vida del enfermo.

Gabriel se sitúa en el Oeste, allí donde se pone el Sol, y de esta manera sella la puerta donde mora el Mal. La tradición esotérica afirma que el Oeste es la puerta del Mal porque, cuando se pone el Sol, la Tierra se cubre con la oscuridad de la noche, y la noche siempre ha estado asociada a las fuerzas malignas.

Como ángel anunciador del Juicio Final está representado en el Tarot en el arcano 21 llamado el Juicio. En este arcano se ve a un ángel tocando una trompeta mientras dos adultos, normalmente hombre y mujer, y un niño se levantan de sus tumbas para ser juzgados.

Espero que os haya gustado.

Un beso a todos

sábado, 25 de septiembre de 2010

Lady Godiva, una leyenda medieval


He elegido esta historia porque fue la primera leyenda que conocí cuando aún era una niña (¡en el milenio pasado!, que se le va a hacer). Me pareció que era la historia ideal para mi vuelta al trabajo en el blog tras un período tan largo de silencio.

Gracias a todos los que me habéis estado apoyando durante todo este tiempo y me habéis animado a seguir escribiendo. Gracias por estar ahí.

¿Quién no ha oído hablar de Lady Godiva? Todos conocemos la historia pero no por ello deja de ser digna de contar.

Lady Godiva era una dama sajona de principios del siglo XI, famosa por su belleza y buen corazón, que estaba casada con Leofric, Señor de Coventry.

Cuenta la leyenda que Leofric, a pesar de tener gran fama en su época de buen administrador y de ser un señor justo, decidió aumentar considerablemente los impuestos que sus vasallos le tenían que rendir. Leofric había visto bajar sus arcas por sus obligaciones tributarias al rey y por la construcción del monasterio de Coventry, y había decidido recuperar sus finanzas repercutiendo estos gastos en su pueblo.

El pueblo, ya de por sí agobiado por los fuertes tributos que venían pagando, no podía soportar la carga de nuevos impuestos que hacían muy difícil su supervivencia. Los vasallos rogaron a su Señor alegando que no podían hacer frente a los nuevos tributos, pero Leofric se mantuvo inflexible.

Tras numerosas súplicas que resultaron infructuosas, los vasallos recurrieron a su Señora para que intercediera por ellos a su esposo. Lady Godiva, conmovida y preocupada por la situación de su gente, les promete su ayuda.

Ella cumple su palabra y habla con su marido, le suplica y le ruega, pero todo es en vano. Hay que recordar que, en plena Edad Media, no se tenía en cuenta la opinión de las mujeres, realmente no eran tomadas en consideración en absoluto. Esta situación complicada terriblemente el propósito de la dama.

Puesto que lady Godiva seguía rogando por sus vasallos, Leofric le propone un trato: él rebajaría los impuestos a sus vasallos si ella accediera a recorrer a caballo las calles de Coventry completamente desnuda y, además, fija que ese día será el próximo día de mercado (es decir, el momento en el que más gente transitaba por las calles).

Leofric estaba convencido que su esposa no se atrevería a cumplir su parte del trato y, de esa forma, se vería obligada a dejar el tema. Estaba convencido que la vergüenza por la exposición pública de su desnudez sería demasiado para la dama.

Lady Godiva aceptó.

La noticia corrió como la pólvora entre toda la población y la expectación crecía a medida que se acercaba el día y la hora fijada por su Señor.

Llegado el día, Lady Godiva montó su blanco caballo cubierta únicamente por su larga cabellera, que se había soltado en un débil intento de preservar en parte su intimidad. Pese a la vergüenza y el pudor que sentía, se dispuso a empezar su paseo.

A medida que la dama iba recorriendo las calles de Coventry se iba encontrando las calles completamente desiertas y las puertas y ventanas firmemente cerradas. El pueblo, agradecido a su Señora, había decidido encerrarse en sus casas durante el recorrido de la dama para respetar su intimidad y no hacerla sentir avergonzada o humillada.

Leofric, conmovido por la firme decisión de su esposa y por la lealtad que el pueblo mostró hacía ella, cumplió su promesa y rebajó los impuestos.

También cuenta la leyenda que todos los ciudadanos respetaron la desnudez de su señora menos uno, el sastre del pueblo, llamado en la tradición inglesa como Peeping Tom, es decir, “Tom el mirón”. Tom no pudo resistir la tentación de ver a lady Godiva en todo su esplendor y, como castigo por su acto, quedo ciego en el acto.

Según diversos estudios históricos, la leyenda bien podría haber sucedido en realidad, al menos una gran parte de la historia. Tanto lady Godiva como su esposo existieron realmente, y a Leofric se le atribuye la construcción del monasterio de Coventry. Historia o leyenda, la historia sigue siendo igualmente fascinante y hermosa.


Un beso a todos,